La Conca de Tremp es la excelencia de la geología.

Hace 70 millones de años el mar se empezó a retirar de la Conca. Los sedimentos dejaron paisajes fangosos, con vegetación abundante. En este ambiente vivieron los últimos dinosaurios del Pirineo. Estas circunstancias han propiciado que con el paso de los años los sustratos de la tierra sean idóneos para el cultivo de un buen vino.

Desde siempre, en el Pallars, el cultivo de la viña y la elaboración del vino eran su principal economía , junto al cultivo del cereal, el almendro y el olivo.

La comercialización del aceite y del vino para el Pirineo y Arán hacía feliz a la gente. Pero aquí también llego la filoxera y acabo con la viña.

Graves problemas económicos fueron llegando a la Conca. Las familias optaron por diferentes soluciones y la mayoría de los campos de viña quedaron baldíos.

En este ambiente de débil economía surgen TRES impactos que nadie se podía esperar:

1.- LA CANADIENSE. Con su proyecto de producir energía eléctrica con los saltos de agua.

Esto fue una revolución para el territorio y la base para la segunda revolución industrial de Cataluña.

2.- LA MECANIZACIÓN DEL CAMPO El tractor mecánico sustituyo a la tracción animal .

Estos impactos cambiaron la sociedad y la economía y con estas bases se vuelve a cultivar la viña produciendo vinos del Pallars.

3.- Llega el tercer impacto. EL CAMBIO CLIMÁTICO. Los enólogos proponen subir de nivel las plantaciones de las viñas.

El Pallars y sus tierras es un buen lugar.

Y llega el primer héroe, arriesgando al montar una nueva bodega para VINOS DE ALTURA. Ejemplo para otros expertos de Cataluña y acicate para el resto de bodegas del Pallars. Con D.O. Costres de Segre sus vinos son cada vez más reconocidos.

Héroes y heroínas se van incorporando a este proyecto de producir vinos de excelencia y con tendencia a la producción ecológica. Con variedades como Merlot, Syrach, Cabernet Sauvignon y las autóctonas Ull de llebre, Muscat, etc., se producen unos vinos que hasta el dios BACO los bendice desde el Olimpo.

Visitando las bodegas descubrimos la vida del vino con sus secretos de convivencia con la madera de las barricas o la piedra de los “cubs” picados a mano por los frailes hospitalarios en el S XII, y aquí se une la geología y la enología.

¿ Quieres visitar  una o dos bodegas de vinos de altura ? , caminar por las viñas, tocar sus hojas , sentir la tierra y comunicarte con el vino. Contacta con nosotros y lo organizamos.